Roland Garros: Nadal padre fraterno baila a Roger
Eduardo A. Poza
El español Rafael Nadal conquistó por cuarto año consecutivo Roland Garros tras vencer al suizo Roger Federer por 6-1, 6-3, 6-0 tras una hora y 48 minutos de juego.
Nadal, en su tercera final seguida en París ante el suizo, bailó y bailó sobre el número uno con una actuación formidable, perfecta, que dejó en claro quien es el mejor sobre tierra y de la Tierra aquí.
En el inicio Federer se mostró errático y Nadal quebró. Al juego siguiente el suizo tuvo punto de rotura pero se apresuró a definir con un revés cortado que se le fue. Mas el helvético insistió, tuvo otra oportunidad pero siguió desaprovechando y el ibérico se colocó 2-0. Federer no lucía sereno y tras fallar de revés, el español tuvo doble punto de quiebre. El suizo levantó los dos y descontó tras un buen saque. El match jugado a alta velocidad contrastó con los vistos en jornadas anteriores marcando porqué estos jugadores están tan arriba del resto. El suizo siguió muy desenfocado intentando sin éxito intercambiar mandobles pero la bola se le iba y así Nadal volvió a quebrar en el quinto juego luego de un magnífico passing de revés. El balear disfrutó con una confianza de padre sobre su rival que demostró nuevamente su complejo con el español. La derecha de Federer desajustada, parecía ser ejecutada con bronca y no con determinación y así muy sereno, firme, Nadal se situó 5-1. Los errores siguieron en el helvético que tras tirar mal un drop dejó al español con doble punto de rotura. Federer sacó, fue a buscar a la red forzado, y tiró larga una volea, ganando el balear la manga por 6-1 en 32 minutos.
En el segundo set, Nadal tuvo tiempo para seguir pegando con éxito grandes passings de revés en especial con Roger yéndose a la red mas por instinto que por oportunidad. La eficacia de Nadal puso a rendirse al suizo que volvió a quedar 15-40 en el segundo juego. Federer falló por un metro un revés y Nadal quebró otra vez para colocarse 2-0. Pero al juego siguiente el español falló y Federer logró quebrar. Sin embargo el suizo sacó y tuvo que salvar punto de rotura con fantástico revés paralelo. Ello dio mayor confianza al basiliense que brilló en la red para cerrar el juego, levantar a la tribuna que coreó su nombre y empatar en 2. La derecha del basiliense se recompuso y comenzó a contestar ya en ganadora. El duelo a esas alturas era el que todos queríamos ver, los dos, y no uno. La gran lucha comenzó a verse en todos los rincones del terreno de juego. El español debió extremar la profundidad de sus derechas y el helvético varió alturas, cambió ritmos; ello sazonó, fue el jugo, el elixir que extasió a los amantes del buen tenis.
En el séptimo juego Nadal falló una derecha y Federer tuvo punto de rotura. Pero el suizo corrió una dejada y se equivocó de manera increíble con su revés quedando su tiro en la red. Nadal luego defendió con dientes apretados y consiguió colocarse 4-3. Luego fue Nadal quien tuvo punto de quiebre tras passing de derecha abierto, pero el suizo levantó con bárbara derecha. El balear volvió a tener otros tres puntos de rotura gracias a tres fallas de su rival con la derecha. Finalmente el español aprovechó una volea alta del suizo y logró el vital rompimiento colocándose 5-3. Implacable el manacorí tuvo doble punto de set cuando su adversario falló un intento de drop. Federer tiró larga una devolución y Nadal tras una hora y 22 minutos de juego ganó el segundo parcial por 6-3.
El suizo lucía cabizbajo al comienzo del tercer set que fue efímero, sin emoción pues el español se escapó definitivamente superior. Nadal tuvo otros tres puntos de rompimiento. Federer levantó dos con trabajo y muy exigido, pero no pudo, falló en el fondo y Rafa quebró, 1-0. Nadal siguió sin fallas con efervescencia plena, gran confianza y teniendo enfrente al suizo con rostro de complicado, tanto que en el tercer juego cedió nuevamente su servicio cuando falló en la red. El español danzó sobre el suizo, se jactó de tenerle de hijo y le mandó por todos lados. Los errores continuaron en el helvético y el manacorí quebró humillando a 5-0.
El mallorquín sacó y tras una derecha larga del suizo ganó por cuarta vez consecutiva Roland Garros.
Fue la final más corta de la historia que le permitió al gran español alcanzar su 27º título y su victoria 28 consecutiva en el torneo parisino.
Con su cuarto cetro en Roland Garros, nadal iguala la proeza del sueco Bjorn Borg que ganó cuatro consecutivos y además sin perder un solo set como el nórido en 1978 y 1980.
Para Federer un triste récord, iguala al argentino Guillermo Vilas, presente en el partido, que también perdió tres finales en 1975,1978 y 1982 pero ganó en 1977.
Nadal, padre fraterno, enseñó a su vástago cómo se juega en la tierra arcillosa una vez mas.
Federer acarreará el complejo como Cristo llevó su cruz…
Eduardo A. Poza
El español Rafael Nadal conquistó por cuarto año consecutivo Roland Garros tras vencer al suizo Roger Federer por 6-1, 6-3, 6-0 tras una hora y 48 minutos de juego.
Nadal, en su tercera final seguida en París ante el suizo, bailó y bailó sobre el número uno con una actuación formidable, perfecta, que dejó en claro quien es el mejor sobre tierra y de la Tierra aquí.
En el inicio Federer se mostró errático y Nadal quebró. Al juego siguiente el suizo tuvo punto de rotura pero se apresuró a definir con un revés cortado que se le fue. Mas el helvético insistió, tuvo otra oportunidad pero siguió desaprovechando y el ibérico se colocó 2-0. Federer no lucía sereno y tras fallar de revés, el español tuvo doble punto de quiebre. El suizo levantó los dos y descontó tras un buen saque. El match jugado a alta velocidad contrastó con los vistos en jornadas anteriores marcando porqué estos jugadores están tan arriba del resto. El suizo siguió muy desenfocado intentando sin éxito intercambiar mandobles pero la bola se le iba y así Nadal volvió a quebrar en el quinto juego luego de un magnífico passing de revés. El balear disfrutó con una confianza de padre sobre su rival que demostró nuevamente su complejo con el español. La derecha de Federer desajustada, parecía ser ejecutada con bronca y no con determinación y así muy sereno, firme, Nadal se situó 5-1. Los errores siguieron en el helvético que tras tirar mal un drop dejó al español con doble punto de rotura. Federer sacó, fue a buscar a la red forzado, y tiró larga una volea, ganando el balear la manga por 6-1 en 32 minutos.
En el segundo set, Nadal tuvo tiempo para seguir pegando con éxito grandes passings de revés en especial con Roger yéndose a la red mas por instinto que por oportunidad. La eficacia de Nadal puso a rendirse al suizo que volvió a quedar 15-40 en el segundo juego. Federer falló por un metro un revés y Nadal quebró otra vez para colocarse 2-0. Pero al juego siguiente el español falló y Federer logró quebrar. Sin embargo el suizo sacó y tuvo que salvar punto de rotura con fantástico revés paralelo. Ello dio mayor confianza al basiliense que brilló en la red para cerrar el juego, levantar a la tribuna que coreó su nombre y empatar en 2. La derecha del basiliense se recompuso y comenzó a contestar ya en ganadora. El duelo a esas alturas era el que todos queríamos ver, los dos, y no uno. La gran lucha comenzó a verse en todos los rincones del terreno de juego. El español debió extremar la profundidad de sus derechas y el helvético varió alturas, cambió ritmos; ello sazonó, fue el jugo, el elixir que extasió a los amantes del buen tenis.
En el séptimo juego Nadal falló una derecha y Federer tuvo punto de rotura. Pero el suizo corrió una dejada y se equivocó de manera increíble con su revés quedando su tiro en la red. Nadal luego defendió con dientes apretados y consiguió colocarse 4-3. Luego fue Nadal quien tuvo punto de quiebre tras passing de derecha abierto, pero el suizo levantó con bárbara derecha. El balear volvió a tener otros tres puntos de rotura gracias a tres fallas de su rival con la derecha. Finalmente el español aprovechó una volea alta del suizo y logró el vital rompimiento colocándose 5-3. Implacable el manacorí tuvo doble punto de set cuando su adversario falló un intento de drop. Federer tiró larga una devolución y Nadal tras una hora y 22 minutos de juego ganó el segundo parcial por 6-3.
El suizo lucía cabizbajo al comienzo del tercer set que fue efímero, sin emoción pues el español se escapó definitivamente superior. Nadal tuvo otros tres puntos de rompimiento. Federer levantó dos con trabajo y muy exigido, pero no pudo, falló en el fondo y Rafa quebró, 1-0. Nadal siguió sin fallas con efervescencia plena, gran confianza y teniendo enfrente al suizo con rostro de complicado, tanto que en el tercer juego cedió nuevamente su servicio cuando falló en la red. El español danzó sobre el suizo, se jactó de tenerle de hijo y le mandó por todos lados. Los errores continuaron en el helvético y el manacorí quebró humillando a 5-0.
El mallorquín sacó y tras una derecha larga del suizo ganó por cuarta vez consecutiva Roland Garros.
Fue la final más corta de la historia que le permitió al gran español alcanzar su 27º título y su victoria 28 consecutiva en el torneo parisino.
Con su cuarto cetro en Roland Garros, nadal iguala la proeza del sueco Bjorn Borg que ganó cuatro consecutivos y además sin perder un solo set como el nórido en 1978 y 1980.
Para Federer un triste récord, iguala al argentino Guillermo Vilas, presente en el partido, que también perdió tres finales en 1975,1978 y 1982 pero ganó en 1977.
Nadal, padre fraterno, enseñó a su vástago cómo se juega en la tierra arcillosa una vez mas.
Federer acarreará el complejo como Cristo llevó su cruz…
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