Eduardo Poza
El suizo Roger Federer logró su quinto US Open consecutivo al vencer en la tarde del lunes al escocés Andy Murray por 6-2, 7-5 y 6-2 tras una hora y 52 minutos de juego.
El segundo sembrado, en su 34ª victoria en fila en Flushing Meadows, desplegó un desempeño magistral dejando fuera sus propios miedos e inseguridades de los últimos meses y demostrando que volvió por sus fueros y se queda.
En la primera manga Federer se mostró resuelto imperó con su derecha potente y veloz mientras Murray se defendía mas que contragolpear. En el cuarto juego el suizo tuvo instancia de rotura pero el británico zafó aunque allí se vislumbró el acoso del experto favorito.
A Murray le costaba cuando no entraba su primer saque y entonces Roger se floreaba tomando la cancha y ejerciendo un dominio abrumador. En el sexto juego el escocés sin poder frenar el ritmo impactante de su adversario terminó fallando desde el fondo y así Federer quebró y se situó 4-2. Una lacerante derecha invertida y un buen servicio colocaron al suizo 5-2. Murray, muy exigido, sacó, marró desde la base y el helvético tuvo punto de manga. Luego el británico tiró ancho un revés y Federer ganó el set por 6-2 en 27 minutos de lucha.
Hasta allí la solvencia, majestuosidad e inteligencia del suizo hacían olvidar a todos los asistentes las penurias sufridas por el número dos en las últimas semanas e incluso en partidos previos en este mismo certamen.
Federer tuvo plenitud, oportunismo, servicio exigente, severa derechas y fundamentalmente sosiego algo que había perdido tiempo atrás.
En el segundo juego del segundo set el suizo quebró con violenta derecha cruzada pero luego se apresuró y Murray recuperó la rotura tras un formidable passing. Aquí se dio el único momento del duelo donde el helvético bajó un poco y así su rival pudo tratar de molestarlo. Federer debió levantar un 0-40 en el quinto juego pero ello le fortificó y tras colocarse 4-3 no daría ya mayores concesiones al escocés. El suizo se colocó 6-5 y fue decididamente a atacarlo al británico que no estuvo tan lúcido con su servicio como en jornadas anteriores. El basiliense subió a la red 44 veces durante la lidia ganando 31 puntos lo que le dio alto rédito y atemorizó al escocés. El suizo ganó con formidable volea de revés, 0-30, luego otra volea alta le dio tres puntos de set y ganó por 7-5 el capítulo con un formidable derechazo paralelo cuando solo transcurrían 80 minutos de juego.
En el tercer set, Murray se desplomó, agotado física y mentalmente cometió muchos errores, el suizo mandó con autoridad ay tras dos quiebres consecutivos se colocó 4-0. Luego el basiliense aumentó su ventaja a 5-0, el escocés descontó y Federer sacó para partido. Sin embargo el suizo cometió dos fallas que permitieron que su rival tuviera punto de rotura. El helvético dejó un tiro en la red y Murray logró su segundo y último quiebre en el match. El británico sirvió y el suizo lo hostigó con clase. Una doble falta del escocés dio punto de partido al basiliense. Murray lo levantó pero el suizo con un magnífico revés abierto tuvo su segundo punto de match. Federer fue implacable en la red y con un smash acabó su brillante faena.
Volvió el buen juego, la elegancia técnica y el cientificismo del más grande.
Federer además pasó un importante mensaje al flamante número uno, Rafael Nadal que le lleva 1.000 puntos de ventaja en la ATP.
Con los cinco títulos en la competencia neoyorkina el basiliense igualó a los estadounidenses Pete Sampras y Jimmy Connors y es el único en la era profesional que los logró en forma consecutiva. Además Federer obtuvo su 13º título de Grand Slam y está a uno solo de igualar la marca de Sampras que ostenta 14 grandes.